Es probable que si en los últimos años no has experimentado la vida de ermitaño o de monje budista, hayas oído el término Blockchain.

Esta palabra está salpicada de bastante polémica y tiene muchos defensores y muchos detractores, lo que genera gran cantidad de discusiones entre ambos bandos en las redes sociales, discusiones tan encendidas como la batalla final de Avengers: Infinity War.

En esta entrada vamos a explicarte qué es la blockchain y cómo funciona, a partir de esto, te animamos a que saques tus propias conclusiones sobre esta nueva tecnología que muchos apuntan que será una de las revoluciones más importantes de los últimos tiempos. Así que sin más dilación, ¡empecemos!

El concepto de la blockchain

Lo primero que hay que hacer a la hora de intentar entender un término es traducirlo a nuestra lengua materna, o bien a una que dominemos como tal. En este caso; blockchain significa, literalmente, cadena de bloques. Quédate con este concepto, ya que volveremos a él más adelante.

El término blockchain está muy ligado a un concepto informático muy interesante, los sistemas descentralizados. Estos son la contraposición de los sistemas que funcionan con una arquitectura centralizada, como muchas apps o servicios.

Los sistemas descentralizados se pueden resumir en que en lugar de tener un punto/nodo/entidad central que controla todo el funcionamiento de la red, cada uno de los nodos participantes serán los encargados de gestionar datos y procesamientos y, de forma colectiva, coordinarse para la toma de decisiones. Por tanto, si uno de los nodos se cae, este sistema descentralizado puede seguir funcionando con total normalidad; y siendo sinceros, ¿no resulta molesto cuando aplicaciones del calibre de WhatsApp o Facebook se caen y dejan de funcionar durante un rato?

Si has usado alguna vez el servicio Torrent, ya estarás familiarizado con los sistemas descentralizados, en este caso los archivos que te descargas están repartidos en los distintos dispositivos que conforman la estructura de Torrent, ya que, por ejemplo, para descargarte una película no accedes a un sistema central que almacena todos los archivos que la forman, sino que descargas estos archivos de diferentes dispositivos y así «montas» la película completa. De igual manera que otros usuarios de la red Torrent se descargan archivos de tu ordenador para poder descargarse series o películas. Podemos decir entonces que tanto Torrent como la blockchain funcionan con el concepto P2P, peer to peer (de igual a igual).

La blockchain, el sistema descentralizado que protagoniza este post, nació con el objetivo principal de actuar como registro de transacciones de criptomonedas. Siendo Bitcoin y Ethereum las más conocidas.

Los eslabones de la cadena

Hasta ahora, sabemos que la blockchain es una cadena de bloques que nació con el objetivo de tener un registro de transacciones de, por ejemplo, bitcoins. Pero, ¿qué son estos bloques?

Para explicar este concepto hay que hacer una pequeña reflexión, y es que el hecho de ser una red descentralizada conlleva algunos problemillas, como es el caso del mismísimo tiempo. En una red distribuida, donde cada ordenador funciona con su propio reloj interno es muy complicado que las transacciones entre los usuarios estén siempre al día en cada uno de los ordenadores. Y no, no nos sirve la idea de establecer un ordenador central que se encargue de que todos los ordenadores tengan una referencia de horario, estamos hablando de un sistema totalmente descentralizado, ¿recuerdas?

De ahí nace el concepto de bloque, cuyo objetivo es agrupar todas las transacciones que transcurren dentro de un periodo de tiempo definido.

Y es aquí donde surge otra de las principales dudas que se tiene al hablar sobre la blockchain, ¿quién se encarga de crear, añadir y definir los datos que contiene cada bloque? Pues la respuesta es simple, recuerda que la cadena forma parte de un sistema descentralizado, lo que significa que no hay ninguna entidad central encargada de gestionar el funcionamiento de la misma, este peso recae en los usuarios, y ahora, querido lector, es cuando da comienzo la fiesta del minado.

El proceso de minado

¿Le damos un ratito al Minecraft? ⛏😏

El minado ocurre cuando los usuarios de la blockchain quieren sellar y validar un bloque para que este pueda ser añadido como eslabón en la cadena general, y lo que es más, quien consiga añadir un bloque a dicha cadena, se lleva una recompensa. En el caso de la cadena de bitcoins, quien consiga añadir con éxito un bloque a la cadena, podrá registrar en éste una transacción en la cual el mismo usuario recibe, como no, bitcoins.

Sellar un bloque no es algo tan sencillo como suena, este proceso se realiza mediante la ejecución de complejos cálculos y resolución de algoritmos que suponen un gasto computacional muy grande y esto, a su vez, conlleva un gasto energético brutal, ¿te suenan las granjas de minado? Ya sabes, esas naves industriales llenas de servidores y tarjetas gráficas que están funcionando 24/7…, pues están todo ese tiempo usando un poder de computación brutal para ir resolviendo algoritmos y así sellar bloques.

Los bloques (en esta caso en particular, estamos hablando de la blockchain de bitcoin) están conectados unos a otros por su hash, este es una cadena numérica de 256 caracteres obtenida mediante el algoritmo SHA-256. En la cadena de bitcoin, para que un hash sea válido debe empezar por una secuencia de ceros. Por tanto, para ser capaz de sellar un bloque y obtener tu recompensa, debes encontrar la solución numérica del algoritmo SHA-256 que dé como resultado un bloque con un hash válido para ser añadido a la cadena principal, resolviendo así un puzzle criptográfico.

Pero pensándolo bien, ¿es posible qué existan dos bloques diferentes y válidos a su vez? Pues es, por así decirlo, complicado.

Resolución de la cadena de bloques

Damas y caballeros… ¡Qué dé comienzo la batalla en la mina!

No te tomes al pie de la letra lo de batalla en la mina, pero no me puedes negar que una escena en la que se ve una mina angosta donde dos mineros, pico en mano, jadeando por el esfuerzo e iluminados únicamente por la luz de sus frontales, con tan solo el sonido de su agitada respiración y el leve golpeteo de una filtración de agua donde cada gota contra el suelo anuncia la cuenta atrás antes de lanzarse uno contra el otro en duelo a muerte, sabiendo de antemano que solo el vencedor podrá saborear la dulce recompensa de la victoria… Suena espectacular, ¿verdad?

Ahora, hablando en serio, lo que dicta qué bloque será el elegido como eslabón válido de la cadena, será la longitud de la cadena que se forme desde ese nuevo bloque, en otras palabras, siempre prevalecerá la cadena más larga.

El hecho de que sea la cadena más larga la que prevalezca, sumado a los complejos algoritmos que hay que resolver para minar un bloque (acuérdate del alto coste tanto computacional como energético que esto supone) da como resultado un alto nivel de seguridad en la blockchain.

La regla del 51%

Acabamos de afirmar que la blockchain es segura, pero para verlo con más claridad, hablemos un poco más sobre el algoritmo SHA-256. Este algoritmo tiene la particularidad de que si modificas mínimamente su input, se cambia radicalmente su resultado, por tanto, si alguien quiere atacar a la blockchain para que sea su bloque el válido, se va a cargar el hash del bloque en cuestión, ¿y qué pasa si te cargas el hash de un bloque de la cadena? En pocas palabras, empiezas un efecto dominó.

El contenido de un bloque que ha construido un minero, aparte de incluir su propio hash y la información de las transacciones en cuestión, también tiene incluido el hash del bloque anterior y, con la adición de este dato, encontramos la versión final de la definición de la blockchain.

La blockchain es una estructura de datos conformada por bloques encadenados unos con otros por su hash (cadena numérica de 256 números) prácticamente inmutable gracias al diseño de la red, ya que si se intenta modificar el hash de un bloque, rompes el hash de los siguientes de la cadena

Ahora, por un momento, imagina que decides hacer un ataque a un bloque concreto de la blockchain, rompiendo por consiguiente la cadena a partir de ese punto. Si quieras que tu nuevo bloque prevalezca, deberás ser capaz de conseguir conformar una nueva cadena que sea más larga que la que te acabas de cargar, para ello tendrás que hacer una inversión en energía y computación descomunal y lo que es más, tendrás que combatir contra los demás usuarios, quienes ajenos a tu ataque, seguirán minando para añadir nuevos bloques a la cadena original.

Es por eso que, a no ser que alguien tenga el 51% del poder computacional de la red en cuestión, no podrá alterar a voluntad la estructura de la blockchain, volviéndola así muy segura porque siendo como es un sistema descentralizado, es prácticamente imposible que alguien consiga ostentar el 51% del poder computacional de la red.

Dominios en la blockchain

Sabemos que los nombres de dominio fueron ideados con el objetivo de no tener la necesidad de recordar direcciones IP, ya que son secuencias numéricas muy tediosas de recordar. Estoy seguro de que te resulta mucho más cómodo escribir google.com en tu navegador en lugar de, por ejemplo, 216.58.210.163, ¿verdad?

Entonces, ¿por qué iba a ser diferente en la blockchain? Con el objetivo de facilitar la tarea de compartir direcciones, se han desarrollado diferentes sistemas de nombre en la blockchain.

Algunas otras extensiones como .XYZ, .ART, .CLUB o .LUXE, también se están actualizando para que puedan ser usadas en la blockchain. En otro artículo hablaremos más en detalle sobre este aspecto.

¡Encuentra tu dominio ideal!

Conclusión

La blockchain no es perfecta, eso es innegable. De hecho, nada creado por el ser humano lo es, ni siquiera el ser humano. ¿Quiere eso decir que es algo fútil e inservible? Tampoco.

Si bien es cierto que el humo de la especulación de aquellos que quieren ganar ingentes cantidades de dinero en muy poco tiempo oculta en gran medida las bondades de una tecnología puntera en sistemas descentralizados como es la blockchain, no ayuda.

Pero al soplar un poco, y ser capaces de ver a través del humo, se descubren otros usos de la blockchain, lejos del enriquecimiento personal. Usos tales como: contratos inteligentes, ciberseguridad, cadenas de suministros e incluso Inteligencia Artificial.

Lo más importante de cualquier tipo de debate en el que quieras tener opinión, es que seas capaz de formarte una opinión propia después de investigar en diferentes fuentes y, cuanto más te informes, más tonalidades de grises encontrarás dentro de la escala cromática, ya que como bien sabemos, en esta vida no todo es blanco o negro.

Author

Marketing Assistant en DonDominio. Adentrándome en el mundo del Marketing Emocional y lector de fantasía en mi tiempo libre.

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