El Bienestar Digital se ha convertido en una necesidad. Desde el año 2000 Internet se abrió con una importante oferta de servicios gratuitos, como por ejemplo, cuentas de correo, normalizando tener varias cuentas en las que intercambiamos tanto información personal como profesional. Aparte, solemos tener perfiles en diferentes redes sociales y otras páginas web.

Se empieza a generar agotamiento y ansiedad, tanto por recibir demasiada información, como por levantarse o acostarse sin haber recibido muchos mensajes y estar revisando constantemente el móvil.

Además, con la pandemia, Internet se ha convertido en un buffet libre de información y contenido. Accedemos a múltiples servicios, tanto para compras, ocio o desconectar viendo series o películas. Nuestro smartphone hace la función de una «memoria extra» para recordar direcciones, números de teléfono, y es necesario para estar en contacto con el trabajo, estudiar, relacionarnos con nuestras amistades e incluso realizar trámites con el banco y pagar impuestos.

Somos ya una sociedad digital, pero no nos dieron un manual de instrucciones, por tanto, debemos aprender por nuestra cuanta a manejarnos sin llegar a ciertos niveles de saturación.

Bienestar digital en 3 puntos

  • Saber gestionar el uso del smartphone, tablet y ordenador.

¿Cuántos correos recibes al día? ¿Mensajes por WhatsApp? ¿Mensajes por otras redes? ¿Cuántas horas dedicas a cada programa o a leer información?

  • Controlar tu imagen e información en internet

¿Has revisado que aparece cuando se teclea tu nombre en un buscador? ¿Qué encuentra la gente que busca información sobre ti? ¿Cuántas veces has dado información al registrarte en páginas webs o apps? ¿Te lees la información antes de instalar programas o aplicaciones?

  • Ciberseguridad

Todos hemos leído noticias sobre el robo de fotos comprometidas, ciberataques y problemas derivados de la falta de protección en Internet. Desde que en el ordenador o smartphone instalamos aplicaciones como WhatsApp, nuestra agenda completa, las rutas que hacemos cada día, las tarjeta de créditos, cuentas del banco y, en definitiva, cualquier tipo de información sensible sin asegurarnos de que esta información está bien protegida, es como anunciar a los cuatro vientos que estamos fuera de casa y hemos dejado todas las puertas y ventanas abiertas para que entre quien quiera.

Empezar a tomar consciencia de estos tres aspectos, nos llevará a mejorar nuestra experiencia digital.

A día de hoy, tener una web online es mas que subir contenido y fotografías. Las personas ya no solo buscan saber qué ofrece un web, quieren interactuar. A consecuencia de esto, cada vez es más frecuente que las páginas web tengan un chatbot, esa ventana que nos pregunta si necesitamos información o necesitamos ayuda, también es bastante común encontrar una sección donde los usuarios escriben sus valoraciones y experiencias usando la web o adquiriendo los productos en caso de que se trate de un eCommerce. En definitiva, es necesario ser capaces de ofrecer a los visitantes de una web la interacción que buscan.

Es recomendable trabajar con empresas de servicios web que tengan en cuenta todas las medidas de seguridad. Así como actualizar constantemente los programas de nuestros ordenadores o smartphones y, cuando estar online en nuestra actividad profesional y personal sea imprescindible, es imperativo contar con servicios de calidad y que ofrezcan mejoras constantes.

Bienestar digital en todos los ámbitos

Usamos Internet para todo y el incesante flujo de información puede llegar a causarnos ansiedad o fatiga. Es aconsejable empezar a tener en cuanta quienes somos online, organizar cómo y qué comunicamos y buscar consejo profesional ante los primeros síntomas de adicción, estrés o ansiedad online.

El bienestar digital se está viendo afectado tanto por empezar a mostrar comportamientos de adicción, como porque la sobredosis de información nos lleva hacia una sensación de desgana. De ver tanto, acabamos sin ganas de hacer nada, solo seguir viendo videos, fotos, que nos consumen más energía, aunque no nos demos cuenta.

Nuestra labor como profesionales, junto con empresas tecnológicas, es acompañar en el proceso de identificar cómo estamos usando internet desde nuestros dispositivos, el tiempo y energía que dedicamos, para establecer recomendaciones que permitan mejorar nuestra sensación de actividad. Sobre todo, de no desconectar demasiado de la realidad en la que vivimos. Un ejemplo de esta desconexión es cuando salimos de excursión pasamos más tiempo observando el paisaje a través de una cámara que con nuestros propios ojos, ya que pensamos más en publicar fotos bonitas en nuestras redes sociales que en disfrutar del momento.

Conclusión

Trata de responder a las preguntas que planteamos, son clave para tener mayor conciencia digital:

  • ¿Cuántas cuentas tengo creadas en diferentes e-mails, redes sociales, web?
  • ¿Qué información sale de mí cuando busco en Google?
  • ¿Qué protección tengo para que nadie pueda acceder a mi ordenador / smartphone?
  • ¿Paso muchas horas conectad@ sin saber que estoy viendo, y luego me siento cansado?

Debido a todo lo comentado en este post, es buen momento para acudir a profesionales en ciberpsicología, y aprender a hacer un buen uso de la fantástica herramienta que es Internet, cuidando nuestro bienestar como el de quienes nos rodean. Puedes contactarnos si quieres más información.

Juanjo Martí - Colaborador
Author

Juanjo Martí Noguera, psicólogo experto en transformación digital. Asesor y formador en el uso de tecnologías a profesionales y organizaciones. Contacto: juanjo@cibersalud.es miembro de Psicología Balear.

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