El hosting es el espacio en el que se almacena toda la información de un sitio web. Cuando se inicia un proyecto en Internet una de las decisiones más importantes que hay que tomar es decidir si se quiere adoptar un hosting para la propia página web.

Cada opción tiene sus propias características y es fundamental tener en cuenta aspectos como el precio, la visión o el objetivo del proyecto.

Se podría decir que cuando una empresa o persona cuenta con un hosting y dominio propio significa que es dueña de un gran espacio en internet. En este espacio se pueden realizar distintos negocios y publicar la información que se desee para generar más visitantes.

Por otro lado, al final el hosting en el servidor compartido se asemeja a un espacio alquilado. Es decir, tienes una página web y un correo. En algunos casos, por un precio medianamente bajo tienes el espacio, sin pagar el hardware ni instalar software.

Los beneficios de tener tu propio hosting

Cuando necesitas disponer de varias páginas web es habitual entre las medianas y grandes empresas tener contratado un servidor web propio o compartido. Por ejemplo, también entre los negocios que sacan campañas o nuevos productos y necesitan hacer constantemente landing page con dominio propio. A este tipo de empresas les interesa más poder gestionarlos desde sus propios servidores para no depender de terceros.

Por eso, entre los beneficios de tener un hosting propio se encuentran:

Mejor posicionamiento SEO en buscadores

Mediante un hosting y dominio propio se pueden realizar campañas de posicionamiento en buscadores de calidad para llegar al máximo número de personas posible. Puedes ver más información sobre consejos SEO desde nuestro artículo 12 trucos SEO para estar en lo más alto. Si no sabes cómo posicionar una página web, el Master en SEO de IEBSchool es también una buena opción para iniciar un proyecto.

Confianza

En segundo lugar, una web que cuente con un dominio y hosting propios transmitirá mayor seriedad y más confianza al visitante. Además, el propietario podrá adaptar y modificar el diseño con la apariencia que más le convenga al negocio. Los potenciales clientes se sentirán más seguros a la hora de realizar el pago si la web parece profesional y segura.

Landings page personalizadas

Otra de las ventajas de contar con un hosting propio es que te otorga la posibilidad de poder crear y personalizar un gran número de landing page y vincularlas a la principal. Al final, esta es una forma de recortar gastos, ya que puedes generar ingresos desde diferentes páginas web sin ningún tipo de restricción.

Más funcionalidades

Al controlar una web sin restricciones, un usuario con un hosting propio puede acceder a herramientas adicionales sin tener que pagar por su adquisición. Desde el uso de widgets hasta el de plugins o la creación de galerías, entre muchas más opciones.

Publica el contenido que quieres

Por otro lado, también te da la posibilidad de almacenar y publicar toda la información que se quiera, facilitando así una actualización constante de la página web. Entre el contenido que se puede publicar, también se puede añadir contenido multimedia sin límite de peso.

Variedad de sistemas de pago

Otra de los beneficios de tener un hosting y dominio propios es que te permite la realización de transacciones e intercambios comerciales seguras. Esto se debe a que en la página web se podrán implementar el número de sistemas de pago que uno desee.

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Elena Bello
Autor

Periodista especializada en comunicación corporativa. Departamento de Marketing y Comunicación de IEBS Business School.

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