El email marketing es una excelente herramienta para comunicarte de una forma directa, económica y eficaz con tus clientes o potenciales clientes.

Cada email que se envía a los suscriptores es una oportunidad para mantener el contacto, ofrecer contenido de valor, generar engagement, mantenerse en su top of mind y aumentar las conversiones. Por lo que, bien utilizado, puede dar muy buenos resultados en términos de notoriedad, ventas y fidelización.

No obstante, el éxito de las campañas depende en gran medida de una serie de factores que se deben revisar, monitorizar y controlar a lo largo del tiempo para para maximizar las aperturas, los clics y conversiones.

Uno de los factores más importantes que hay que considerar es el envío en sí, para asegurarse de que los correos llegan al destinatario y no acaban directamente en la carpeta más temida de todas: la de spam.

¿Qué es spam?

El spam son mensajes que se envían normalmente a un gran número de usuarios sin su permiso, de forma masiva y con fines publicitarios, de suplantación de identidad (phishing) o de propagación de malware.

Con el aumento del uso del email como herramienta de marketing, el envío de correo basura y malintencionado también ha aumentado. Por este motivo, el spamming es una de las acciones más perseguidas por los ISP (proveedores de servicios de internet) y ESP (proveedores de correo como Gmail Outlook, Yahoo!Mail, iCloud Mail, etc.), tanto que a día de hoy es muy complicado que un correo spam llegue a la bandeja de entrada del destinatario.

Sin embargo, debido a estos filtros antispam más estrictos, puede ocurrir que un correo legítimo sea catalogado como spam.

¿Por qué un email puede acabar en la carpeta de spam?

En realidad, hay muchas razones. Entre ellas, las reacciones de los destinatarios, los filtros antispam que cada vez son más sofisticados, altas tasas de rebote, la mala reputación de la IP y/o dominio o por un contenido lleno de términos que hacen saltar las alarmas, entre otras razones.

5 Consejos para evitar que tus correos acaben en la carpeta de spam

No existe una fórmula mágica, y los filtros de spam no publican detalles sobre sus procedimientos de filtrado, pero hay una serie de buenas prácticas que puedes seguir:

1. Construye tu propia lista de contactos

Si optas por comprar o utilizar bases de datos de terceros y envías correos a personas que no dieron su consentimiento, puedes dañar tu reputación de una manera muy difícil de revertir.

Recuerda que en el email marketing el consentimiento es lo más importante. Respetar los datos de las personas es fundamental, así que no envíes nada sin el consentimiento explícito de los usuarios. Envía tus campañas solo a las listas de clientes o suscriptores que hayan aceptado recibir tus correos.

Crear orgánicamente tu lista de contactos es una tarea a largo plazo, no es la forma más fácil o rápida, pero sí la más efectiva. ¿Cómo se puede empezar a crear una lista de emails de calidad? Ofrece en tus formularios de suscripción un incentivo atractivo como un buen contenido, descuentos o ventajas en tus productos o servicios.

También es aconsejable limpiar la base de datos regularmente. Eliminando a los suscriptores inactivos (que no abren los emails), incluidas las direcciones de correo no válidas y con altas tasas de rebote, mejorarás la tasa de entregabilidad, interacción, evitarás que los próximos emails acaben en spam y no se dañará tu reputación. Algunos servicios que puedes utilizar para limpiar tu lista son Neverbounce o Datavalidation.

2. Cuida el contenido de los emails

Las relaciones a largo plazo no se basan únicamente en el estímulo comercial. Si quieres algo de tu contacto, debes ofrecerle algo valioso. Por ello, es importante conocer bien a los destinatarios, con el fin de crear contenidos atractivos para estos. Hay que pensar en sus necesidades, dudas e inquietudes para ofrecerles información que consideren útil.

No hacer spam pasa por tener todos los permisos y no enviar contenidos indeseados. La segmentación de tus listas puede ser muy útil para no perder suscriptores y continuar proporcionando contenido relevante. Al hacerlo, aumentará la cantidad de destinatarios que abren sus campañas y disminuirá la cantidad de personas que las eliminan, lo que enviará señales positivas a los proveedores de correo electrónico sobre la validez de sus campañas.

Los filtros de spam analizan el contenido, por lo que hay que prestar atención a la elección del lenguaje también. Existen ciertas palabras que es mejor evitar para no ser confundido por un spammer como gratis, factura, urgente, promoción, dinero, gratis, etc. Normalmente son palabras utilizadas en correos fraudulentos y por ello, suelen ser marcados como spam.

El contenido debe ser una combinación de imágenes, elementos gráficos y texto, pero siempre debe predominar el texto en relación a las imágenes. Por lo general, un ratio recomendado en el diseño de emails es 70% texto y 30% imágenes*. Hay que tener en cuenta este ratio a la hora de diseñar emails efectivos y que sean multiplataforma

Un email que tenga un ratio de imágenes demasiado alto puede ser marcado como spam ya que es una práctica habitual de emails ma­liciosos enmascarar enlaces fraudulentos con las imágenes.

Otros aspectos del contenido de un email que debes considerar son:

  • Personalizar el correo, si es posible, con el nombre del destinatario
  • Añadir al final del email los datos de contacto de la empresa
  • Incluir de forma visible la opción de darse de baja
  • No abusar de los enlaces y no utilizar URL acortadas
  • Optimizar las imágenes
  • Validar el código para evitar errores que puedan penalizar el contenido
  •  Adjuntar una versión de texto sin formato si envías emails en html
  • Evitar ciertos tipos de archivos adjuntos como .exe, .zip, .swf

3.  Presta atención al remitente y al asunto

Si el destinatario no reconoce un remitente, es más probable que lo marque como correo no deseado. Además del nombre que aparecerá en el remitente, la elección del correo que se muestra como dirección del envío es fundamental. Revista que exista concordancia entre ambos.

Es recomendable que este correo tenga un dominio propio de tu empresa y que este correo permita la recepción de respuestas. Por lo tanto, al enviar una campaña, intenta evitar el uso de correos como noreply@tuempresa.com como dirección de respuesta.

En su lugar, intenta usar alternativas como:

  • hola@tuempresa.com
  • ayuda@tuempresa.com
  • tunombre@tuempresa.com

De este modo, transmitirás más confianza a tus contactos y los proveedores de correo electrónico interpretarán esas respuestas como señales positivas que ayudan a mejorar tu capacidad de entregabilidad.

En cuanto al asunto, debe ser corto, atractivo y corresponderse con lo que ofrece el contenido del email. Hay que intentar evitar las palabras que hemos comentado antes, las mayúsculas, caracteres aleatorios y los «Re:» o «Fwd:» que suelen asociarse al correo no solicitado.

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4. Vigila la reputación de tu dominio

La reputación de un dominio es un factor que los proveedores de correo electrónico (ESP) establecen para determinar si un dominio es de fiar. Los ESP no comparten la información sobre los algoritmos que utilizan para calcular la reputación, pero sabemos que en sus cálculos tienen en cuenta los emails eliminados, la tasa de aperturas, de clics, de respuesta, etc., de los envíos que se han hecho desde el dominio.

Además, también influye el uso que se hace de la IP desde la que se envían los correos. Si tienes una dirección de IP compartida, tu reputación también dependerá de las acciones de los otros usuarios, y si tienes una IP dedicada (en exclusiva para ti), tendrás que asegurarte tu mismo de labrar una buena reputación para que los proveedores de email confíen en ti. 

Existen multitud de herramientas para consultar la reputación de tu dominio como Talos Intelligence, Reputation Authority o Barracuda, que en solo un clic te ofrecen un informe sobre el estado de la reputación de tu dominio y dirección IP.

  • Entre las buenas prácticas que pueden ayudarte a cuidar tu reputación están:
  • Limpiar las listas de contactos habitualmente, como ya se ha comentado.
  • El uso del doble opt-in, para asegurarte de que no se cuelan en tu lista direcciones no deseadas.
  • Configurar los protocolos SPF, DKIM y DMARC, para verificar tu identidad como remitente ante los ESP e ISP. 

5.  Monitoriza el rendimiento de las campañas y haz pruebas

Hacer un seguimiento es la única forma de saber si la entregabilidad de tus emails mejora. Medir los reportes de spam, envíos fallidos, la tasa de apertura y el CTR es un buen comienzo. Esto te resultará útil para conocer y comparar sus resultados con envíos similares.

No entres en pánico si comienzas a notar tendencias negativas, solo asegúrate de actuar rápidamente. Por ejemplo, si tus tasas de apertura están comenzando a caer, revisa sus líneas de asunto y la frecuencia de envío, ya que esas dos variables probablemente estén afectando a esta métrica.

Por otra parte, antes de enviar un email, envía un correo de prueba a cada uno de los grandes proveedores de correo (Gmail, Outlook, etc.). Si la mayoría acaban en la carpeta de spam, significa que también pueden terminar como correo no deseado cuando lo envíes a tu audiencia.

Esto también te servirá para hacerte una idea de cómo se verá un email desde cada ESP, puesto que cada uno representa el HTML de forma diferente y la apariencia de tu campaña puede variar un poco. Como ves, siempre es más eficiente enviar pruebas para evitar problemas después de enviar un correo.

Conclusiones

A veces no se le presta la atención que merece a los filtros de spam, pero pueden tener un efecto enorme en los resultados de tus campañas y dar a tu empresa una ventaja sobre los competidores. Envía correos a contactos que te hayan dado su permiso y desde una dirección reconocible con el dominio de tu empresa, aplica las mejores prácticas en tu contenido y crea campañas relevantes y atractivas. Si lo haces, no solo aumentarán tus tasas de apertura y clics, sino que se enviarán señales positivas a los proveedores de correo que ayudarán a garantizar que todas tus campañas futuras aterricen de cabeza en la bandeja de entrada de tus destinatarios.

*  Proporción recomendada en el libro sobre email marketing de Hotelinking:  https://hotelinking.com/curso-avanzado-de-email-marketing-hotelero/

Marga Escandell - Autor Invitado
Autor

Content Manager en Hotelinking - Especialista en el desarrollo de planes y estrategias de comunicación online y offline. Con experiencia en la gestión, mantenimiento y dinamización de los medios sociales, blogs y sitios web.

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